Plantilla
Seis piezas de un sistema de contenido con agentes, y cómo costearlas
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STACKDescargaLa plantilla, para abrir en Excel, Numbers o SheetsIr a la descarga
Un sistema de contenido con agentes no es una app, son seis piezas que se hablan. Acá tenés las seis, qué hace cada una, cómo costearla y una plantilla para mapear tu stack. Es lo que no cabe en un carrusel, y sirve para decidir qué adoptar.
Por qué seis piezas y no una lista de apps
Cuando ves a alguien operando con un sistema que no entendés, lo que te falta no es una herramienta más. Te falta el mapa. Las listas de apps dan nombres sueltos, y con nombres sueltos no sabés qué te falta, qué tenés repetido ni cuánto te cuesta el conjunto.
Yo lo pienso al revés. Primero las funciones que cualquier sistema de contenido necesita, y recién después la herramienta que ocupa cada una. Son seis, y mi sistema está montado con esas seis. La herramienta cambia; la función no.
Las seis piezas, una por una
- Datos. Dónde vive lo que producís y lo que medís. Tus guiones, tus ideas, los números de cada publicación. Una hoja de cálculo o una base de datos, pero un solo lugar.
- Modelo. El que lee, redacta, propone y revisa. El asistente de AI que usás.
- Transcripción. Lo que convierte voz y vídeo en texto. Tus notas de voz, tus grabaciones, los reels que querés estudiar. Sin esta pieza el modelo no lee lo que decís.
- Voz. Lo que convierte texto en voz, cuando publicás sin tu cara o sin grabarte. Es la única de las seis que podés no necesitar.
- Render. Lo que convierte texto en algo publicable, sea una imagen, un carrusel o un vídeo.
- Orquestación. Lo que junta las otras cinco y decide en qué orden corren. Hoy puede ser una persona con una lista, mañana un agente. Casi nadie la pone en su lista, y es la que convierte un cajón de apps en un sistema.
Cómo costear cada pieza
El coste de una pieza son tres cosas sumadas. Lo fijo, que es la suscripción o el plan. Lo variable, que es lo que pagás por uso, como créditos o tokens. Y el tiempo de quien la opera, que nunca aparece en la factura y suele ser lo más caro.
Lo que corre en tu computadora cuesta cero en suscripción, pero no cuesta cero. Alguien lo instala, lo mantiene y lo arregla cuando se rompe. Anotá ese tiempo igual, porque es lo que vas a comparar cuando aparezca una herramienta de pago que promete ahorrarlo.
Abrí tus facturas del mes pasado y poné el número al lado de su pieza. Donde no haya factura, poné las horas.
El criterio para decidir qué adoptar
Cuando aparezca una herramienta nueva, antes de probarla contestá una sola pregunta. ¿Qué pieza de las seis ocupa?
Si ocupa una pieza vacía, puede entrar, y ya sabés qué columna le toca. Si ocupa una pieza que ya tenés cubierta, es un reemplazo, y solo entra si cuesta menos que lo que ya pagás, contando el tiempo. Si no ocupa ninguna, no es parte de tu sistema, y no va en la tabla.
Es el filtro que uso yo.
La plantilla
Es una tabla de seis filas, una por pieza, con seis columnas. Qué hace esa pieza en tu sistema, qué herramienta la ocupa, cuánto te cuesta al mes, cuál es su configuración mínima y quién la opera. Viene con una fila de ejemplo inventado, marcada como tal, para que veas el nivel de detalle, y el resto en blanco.
Cómo usarlo
- Abrí la plantilla en Excel, Numbers o Sheets. Es un CSV, así que abre en cualquiera.
- Leé la fila marcada «ejemplo inventado» y después reemplazala entera con tu propia pieza de modelo. No es mi sistema.
- Recorré las otras cinco filas. En cada una escribí qué hace esa pieza en tu sistema, con qué herramienta, y quién la opera. Una herramienta gratuita va con su nombre y cero de coste. Si la hacés sin ninguna, poné «a mano».
- Abrí tus facturas del mes pasado y completá la columna de coste. Lo que corre en tu computadora va con cero en suscripción y las horas al lado.
- En configuración mínima escribí qué necesita esa pieza para funcionar, en una línea. Una cuenta, un archivo, un acceso, un documento que le pasás.
- Mirá la tabla entera. Las filas vacías son lo que te falta. Las filas que hacés vos a mano son donde se va tu tiempo. Las dos cosas son lo primero que conviene resolver.
Qué no hace
- No te dice qué herramienta elegir en cada pieza. Te dice qué pieza es, y el criterio para comparar.
- No calcula sola. Los números los ponés vos, de tus facturas.
- No conecta las piezas entre sí. Mapear el stack es el primer paso, hacerlo correr es otro.
Preguntas
¿Sirve si todavía no uso agentes? Sí. Las seis piezas son las mismas aunque hoy las hagas a mano. Ahí ves qué conviene delegar primero.
¿Y si una herramienta ocupa dos piezas? Ponela en las dos filas y repartí el coste. Lo importante es que cada pieza tenga dueño.
¿Tengo que tener las seis? No. La voz la podés no necesitar. Las otras cinco ya las tenés, aunque sea a mano.
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